Bolas tailandesas
Se introducen vía anal y se deben retirar en el momento del orgasmo de manera gradual, el ideal es coordinar su salida con las contracciones del suelo pélvico producidas por el orgasmo, así se intensifica el placer.
Para lograr que esta sea una práctica placentera se requiere paciencia y hacer las cosas lentamente, para irse acostumbrando progresivamente. Los primeros días es recomendable comenzar masajeando la zona externamente con mucho lubricante, y una vez gusta y da placer se puede continuar con la penetración del dedo pequeño durante el tiempo necesario para que la persona se acostumbre y resulte algo excitante y placentero. Sin olvidar masajear la zona, el siguiente paso consistiria en la penetración de un dedo mediano, y posteriormente dos dedos. Cuando se pueden introducir dos dedos y girarlos produciendo placer se puede intentar la penetración con el pene o con un dildo. Si en cualquier momento la persona refiere dolor o quemazón se debe detener la práctica para evitar posibles lesiones en el esfínter.
Es recomendable utilizar siempre un buen lubricante en este tipo de práctica, ya sea de base acuosa o silicona (nunca aceites ni vaselinas), ya que facilita la inserción de los dedos, del pene o de cualquier juguete.